La boda de Rocio y Martín

Salón Marina del Norte
Sábado 25 de mayo

La entrada: (muy moderna) con farolas negras dispersas en el piso de adoquines de la Marina.
En el lobby: que lo encontramos con muchos espejos e impoluto, colocamos cilindros con líquido y velas flotantes sobre un dressoir moderno. El interesante juego se daba por el reflejo de los elementos en todos los paneles espejados. Mucha luz de vela era el pedido expreso de la novia Rocío y su madre María, - que con ella vimos los detalles-, para que todo esté perfecto. Junto a un gran arreglo de gypsophillas eran el centro de atención.


La entrada:





En la recepción:  armamos un living, destacado con sillas de estilo doradas. Acompañamos con un juego de dos mesas altas (estilo bar) con banquetas y otras redondas bajas con más sillas, para descanso. Jugamos con la paleta de los ocres, crudos y dorados para los almohadones del living y la mantelería y flores blancas y amarillas de centros de mesa, regadas con sensuales luces de velas en shots.





En el salón: dispusimos la mesa principal frente a la pista...la diseñamos alargada para 16 comensales, sólo ellos destacados con sillas doradas de estilo. Mantelería de base blanca y caminos de organza dorada texturada perpendicular a la pista en tres ubicaciones. Bases de espejo y un gran grupo de arreglos de flores en blanco con alstroemerias, lycianthus, gypsophillas, azucenas y el toque de color con solidago amarillo. Fanalitos de diferentes alturas recibían shots de velas, los elevaban del conjunto. Como detalle, cartelitos con los nombres de los comensales en cada una de sus ubicaciones y una flor en la servilleta.










El marco de mesa principal: lo conformaban 4 grandes maceteros piramidales de piedra París que se vistieron con grandes manojos de sauce eléctrico pintado y decorado con guirnaldas de luces de arroz, colocadas equidistantes y de espalda a los novios.



Los centros de mesa para los comensales: eran de dos tipos; grandes ramos de gypsophillas para unas mesas y ramos de alstroemerias, lycianthus y solidago para otras. Para estas mesas jugamos sólo con el blanco y el amarillo. Sobre mantelería adamascada en blanco, una base de espejos contenía el arreglo de flores y rodeamos con más velitas en shots.


La iluminación: se programó en lilas y morados para la recepción y el salón y en ámbar para el lobby. Un gran telón de pana con leds era el marco de la cabina del DJ. 

Y finalmente (después de dejar todo en condiciones con el equipo: Luciana, Francis y Victoria), relajé y me saqué una foto junto a la mesa.


Les gustó la propuesta?

Un saludo enorme,
Laureano

8 comentarios

  1. Genial, como siempre! amé las lucecitas en los arreglos florales y esa mezcla de dorado y blanco tan delicada... Muy bello todo, se te ve agotado, amigo... No te excedas!
    Besos:>

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    1. Sin dudas que fue un día largo, pero como siempre o disfruté, no estaba tan agotado, sólo que no tenía otras tomas buenas, ja
      Gracias Mati.
      A ver cuando nos vemos...estoy yendo mucho a la facu.

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  2. Todas esas flores blancas, las velas, el vidrio y los espejos lo hacen super chic y elegante. Hermoso como siempre, Lau!!! (la clienta del casamiento que te conté está de viaje, cuando nos encontremos te chiflo!)

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    1. Gracias Marce! es tal cual lo planteás y es tal los objetos y elementos con los que me gusta trabajar. Espero esa reunión dale...sería lindo trabajar juntos.
      besoT.
      Lau

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  3. Hermosa! Blanco, dorado y negro, muy chic! Y un maestro en arreglos de mesa, eh? Cariños

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    1. Gracias Clarisa...muchas gracias...es la primera vez que te vemos por aquí, no?
      Un beso,
      Laureano

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